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EDGAR ALLAN POE


Pompas del mármol, negra anatomía
que ultrajan los gusanos sepulcrales,
del triunfo de la muerte los glaciales
símbolos congregó. No los temía.
Temía la otra sombra, la amorosa,

las comunes venturas de la gente;
no lo cegó el metal resplandeciente
ni el mármol sepulcral sino la rosa.

Como del otro lado del espejo
se entregó solitario a su complejo
destino de inventor de pesadillas.

Quizá, del otro lado de la muerte,
siga erigiendo solitario y fuerte
espléndidas y atroces maravillas

(por Jorge Luis Borges)
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JORGE LUIS BORGES

Posted on 9:40 a.m. by Musa Ammar Majad and filed under , | 0 Comments »

UN CUENTO: EMMA ZUNZ, DE J. L. BORGES

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TRES ESCRITORES Y SUS GATOS





Cortázar, Borges y Hemingway...
Posted on 6:50 a.m. by Musa Ammar Majad and filed under , , , , , | 0 Comments »

LA TUMBA DE JORGE LUIS BORGES


El 14 de junio de 1986 falleció Jorge Luis Borges en Ginebra, Suiza. Desde entonces cada año su tumba se convierte en un lugar de peregrinaje de sus más fieles seguidores.
La tumba de Borges, con el número 735, posee una pequeña cruz de Gales y la inscripción “1899/ 1986”. Se trata de una piedra. El epitafio está escrito en inglés antiguo y proviene de un poema épico intitulado “La batalla de Maldon”, en el que un guerrero arenga a sus hombres antes de morir peleando contra invasores vikingos en Essex, Inglaterra, en el siglo X.
Posted on 10:24 a.m. by Musa Ammar Majad and filed under | 2 Comments »

EL BASTÓN DE LACA











María Kodama lo descubrió. Pese a su autoridad y a su firmeza, es curiosamente liviano. Quienes lo ven lo advierten; quienes lo advierten lo recuerdan.
Lo miro. Siento que es una parte de aquel imperio, infinito en el tiempo, que erigió su muralla para construir un recinto mágico.
Lo miro. Pienso en aquel Chiang Tzu que soñó que era una mariposa y que no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.
Lo miro. Pienso en el artesano que trabajó el bambú y lo dobló para que mi mano derecha pudiera calzar bien en el puño.
No sé si vive aún o si ha muerto.
No sé si es tahoista o budista o si interroga el libro de los sesenta y cuatro hexagramas.
No nos veremos nunca.
Está perdido entre novecientos treinta millones.
Algo, sin embargo, nos ata.
No es imposible que Alguien haya premeditado este vínculo.
No es imposible que el universo necesita este vínculo.
Posted on 10:06 a.m. by Musa Ammar Majad and filed under , | 0 Comments »